Noticias

Expedición Kayak de Mar en Magallanes (I PARTE)

Domingo, junio 21, 2015
Latitud 90
No hay comentarios
Kayak-magallanes-1

Precisamente el último día, tratando de alcanzar la punta Malogro, una ola de casi dos metros reventó su cresta, que habitualmente lo hacía sobre la proa de la embarcación, sobre todo mi cuerpo, cabeza incluida. Giancarlo al ver la escena y cómo la ola me arrastraba derivando unos buenos metros, se acercó para ir remando más cerca. Sin embargo se mantuvo demasiado cerca, pues a los pocos minutos una ola de las mismas características lo hace surfear a gran velocidad directamente hacia mí. Al ver que el kayak viene bajando la ola a gran velocidad sólo atino a soltar el remo y abrazar su proa para evitar una colisión mayor que termine con ambos en el agua.

El seno Skyring no nos permitió relajarnos nunca, sus rachas de 20 a 35 nudos que levantaban el agua de mar provocaron que decidiéramos no ir a la isla Escarpada ni hacia el sector del seno Ventisqueros, sino sólo remar en dirección hacia río Pérez para llegar a tiempo al punto en donde nos irían a burcar luego de 8 días incomunicados siguiendo una antigua ruta kaweskar.

A continuación, los dejamos con la bitácora diaria de esta gran aventura. Por ahora, los primeros 3 días:

BITÁCORA DIARIA – MAGALLANES 2012

13 al 22 de abril 2012: Luego de ir el año pasado en la misma fecha a la laguna San Rafael desde el río Exploradores, decidimos explorar nuevamente en kayak una atractiva ruta en Magallanes que incluiría varios porteos, lo que nos abría perspectivas al cruzar de un canal a otro y visitar una zona muy poco visitada por paisajes bastante más remotos e inaccesibles. Una ruta que incluía hitos como el Paso del Indio y el fondo del seno Obstrucción.

Expedición kayak de mar desde Río Primero en Fiordo Obstrucción, pasando por Lago Muñoz Gamero hacia Seno Skyring y navegando por este último hasta Río Pérez

– Felipe Howard Montaner
– Bernardo Dominguez Philippi
– Giancarlo Guglielmetti Valenzuela
– Pablo Osses McIntyre (escribano)

El siguiente texto es una transcripción lo mas directa posible de la bitácora escrita durante el viaje por Pablo Osses más observaciones incorporadas por Felipe Howard, tratando de mantener el sentido del texto y sus comentarios complementarios.

13 de abril 2012:

– 10:30 horas: Vuelo a Punta Arenas
– 13:45 horas: En 2 horas fuimos a buscar los kayaks que habíamos enviado desde Santiago un par de semanas antes a Transportes Cono Sur, luego al supermercado para abastecernos y de ahí en camioneta hacia Puerto Natales.
– 20:00 horas: Llegamos a Natales y nos quedamos en casa de Ivanna Mercado, buen cordero junto a Checho Mercado y familia.

Día 1 – 14 de abril ’12: 8:55 horas Llega Giancarlo desde Patagonia Camp y a las 9:15 horas salimos en auto con un carro que lleva los 4 botes,. Hay 4°C y en una hora recorremos cerca de 40 km. y llegamos a Río Primero, fin del camino.

Armamos botes, distribuimos raciones, equipo común y a las 12:30 horas zarpamos.

Con la ansiedad, llegamos y salimos. Había unos 20 nudos de viento y bastante más en las rachas que provenían desde el golfo Almirante Montt. A los 15 minutos ya no nos vemos entre Pablo y Guayo por un lado más Aguas y Giancarlo por otro que tienen problemas en sus timones. Con Guayo nos mantenemos juntos pero nos dejamos llevar por el viento hasta Río Blanco, donde paramos a esperar. Hemos remado sólo 3 km. No llegan, no se ven Felipe ni Giancarlo y partimos caminando por la costa a Río Primero. Llueve mucho y hay viento y frío. No nos encontramos, tomamos un bote para buscarlos. Ellos estaban en Río Blanco… ¡ALEGRÍA!

Visión de Felipe y Giancarlo: Al zarpar se nos trancan los timones de ambos, no podemos gobernar los kayaks en dirección al sur, por lo que nos vemos en la obligación de remar en contra de las olas, a la cuadra del viento que nos golpea de lado y rápidamente perdemos de vista a nuestros compañeros. Hay instantes de desesperación, no nos escuchamos cuando tratamos de comunicarnos, el viento es muy fuerte y las olas bien grandes. Sólo nos concentramos en remar en la dirección que podemos, lo que nos lleva al otro lado del fiordo Obstrucción. Un volcamiento habría sido desastroso. Luego de 45 minutos remando al límite, con bastante tensión llegamos a aguas calmas. Giancarlo me dice no vuelvo a cruzar este canal y luego de corregir nuestros timones avanzamos hacia el sur por aguas muy protegidas.

Las conversaciones giran en torno a especular en donde estarán nuestros compañeros. Después de varios puntos de vista decidimos volver a cruzar el canal y devolvernos hacia una punta donde suponemos que ellos pueden haber parado. Creemos que no han decidido continuar remando hasta que nos reencontremos. A mitad de canal dejamos las aguas calmas y nos volvemos a encontrar con las olas, pero ahora con los timones bien colocados remamos más tranquilos. De repente vemos unas manchas de colores que destacan en la playa, sin dudas son los kayaks de Pablo y Guayo, ¡qué alivio!

Al llegar no los vemos, seguramente nos están buscando por la costa. Alrededor de las 19:00 horas nos reencontramos cuando ellos llegan a bordo de una lancha desde la cual nos buscaban. Al final ese día Giancarlo y yo remamos 18 km, mientras que Pablo y Guayo sólo 3. Día perdido y con muchas lecciones. Nos quedamos en la casa de la estancia que estaba abierta, prendemos la estufa y secamos todo, comemos, tomamos vino y descansamos felices de estar juntos nuevamente.

Día 2 – 15 de abril ’12: Levantada 6:30 AM. Estamos en la casa, café, pan, rico desayuno, una laucha revolvió la noche entera, ojalá no nos dé Hanta.

Zarpamos 9:30 horas con un buen plan tratando de estar cerca siempre y en su defecto en dos parejas: Guayo con Giancarlo y Pablo con Felipe, mismas cordadas de carpa. Remamos cerca de 40 km., estaba ideal, un cóndor hermoso nos pasó a ver. Quizás el mejor día de navegación, avanzamos bastante aprovechando las condiciones calmas que tuvo el mar durante muchas horas. Está muy cerrado, llueve constantemente, aparece algún arcoiris.

Nos costó encontrar un lugar para acampar, costas muy abruptas y vegetación espesa hasta el mar fue la constante. Finalmente acampamos sobre un turbal, que si lo pisabas, te hundes 20 cm. y se llenaba de agua además. Estamos a 13 km. del inicio del porteo. Son las 20:30 horas, estamos acostados y prontos a dormir.

Día 3 – 16 de abril ’12: 1:33 AM. Llevamos despiertos desde las 23:45 horas. Lluvia, viento, salir a re-amarrar el camp. Chequear los botes y aquí estamos, desvelados.

Despertamos y llueve, salimos rumbo al final del seno obstrucción. Imaginamos la desesperanza de Juan Ladrillero cuando en 1558 pensaba que este canal lo llevaría a la boca occidental del estrecho de Magallanes, de ahí su nombre Obstrucción. A eso de las 12:00 horas vemos unas plataformas de madera ¡ahí debe estar el inicio del porteo! Sale el sol esplendoroso durante 10 minutos para inmediatamente después seguir lloviendo.

Buscamos el sendero y empezamos a desarmar y caminar. Hay mucho barro, raíces y lo hacemos en 2 o 3 viajes cada uno, incluidos los botes, toda la operación dura cerca de 2 horas y media. Nos preguntamos qué hacen estas embarcaciones diseñadas para navegar atravesando selvas espesas.

Rearmamos y cruzamos un pequeño lago sin nombre, mucho viento y frío, encontramos el otro porteo y empieza el show de nuevo. A eso de las 17:00 horas armamos un campamento en un portezuelo entre el lago sin nombre y el Lago Muñoz Gamero. No para de granizar, la lluvia es dura, fría e implacable, comemos y a dormir. Llovió la noche entera… Este segundo porteo fue muy oscuro, tenebroso y daba miedo el contexto geográfico.

Día 4 – 17 de abril ’12: Despertamos 6:30 horas. Inicio de faenas, llueve, para variar. Bajamos las cosas al Lago Muñoz Gamero, armamos los botes y remamos por el brazo Excelsior de este lago que dan ganas de explorarlo al mirar su gran tamaño en el mapa. Ventoso y con lluvia, llegamos al tercer porteo, es una huella nítida, lo hacemos completo en 2 horas (botes y cosas).

Este porteo tiene “envaralado” de troncos y un tobogán de palos muy resbaloso en el que varios caemos. Se supone que este sendero conocido como Paso del Indio fue abierto por tribus canoeras kaweskar. También nos hace sentido que cada uno de estos senderos que hemos atravesado fue utilizado por quienes explotaban el Ciprés.

Llegamos al seno Skyring. En este sector de estrechos canales con fuertes acantilados dan ganas de explorar cada isla y cada entrada de mar. Es el momento de decidir si vamos hacia el sector más atractivo de esta zona, los senos Ventisquero con el glaciar Galerías y varias entradas de mar en la parte sur oeste del Skyring. Con pena decidimos que lo más conveniente es aprovechar de avanzar y ganar tiempo, pues si vamos no tendríamos días de colchón ante algún imprevisto. Es una decisión prudente, sin embargo lamentamos no contar con un par de días más para explorar.

Seguimos remando y el viento aumenta peligrosamente al acercarnos a la primera de las penínsulas que vamos a tener que sortear. Las rachas de viento levantan las olas del mar y vemos cómo avanzan cual cortinas generando remolinos hacia arriba. Nos cuestionamos no remar más cerca de la costa, pero es tan accidentada que debemos realizar constantes cruces de canales. Es tan intenso el viento que nos refugiamos en una isla muy desolada a mitad de canal, la cual tras un par de intentos infructuosos de búsqueda, nos presenta un muy buen campamento al interior de un bosque. Sin embargo no hay agua que corre, paradojas de la Patagonia.

Hacemos fuego, secamos cosas, nos reímos, el bosque de coihue magallánico nos refugia, sopla el viento y llueve a ratos.

En esta isla hay sensación de abandono, sin salida, sin perspectivas, las rachas levantan el agua. Este día ya no almorzamos para evitar el frío intenso, implacable, que nos hace tiritar de forma incontrolable.

Este día Aguas va a buscar agua del risco, la obtiene gota a gota con una paciencia única. “Aferrado con una mano al acantilado con la otra coloco cada una de las botellas y ollas que me llevé bajo una gotera que cae del turbal… el viento a veces ruge y me despega de las rocas”.

Si quieres saber más de esta inolvidable aventura, protagonizada por dos de los fundadores de Latitud 90 junto a unos amigos, no te pierdas el próximo post. Ahí encontrarás los últimos días con su respectiva bitácora diaria.

Somos

ceal-portada

Somos una empresa enamorada de Chile, de sus paisajes y de su gente. Nuestra filosofía de marca se basa en la constante búsqueda de un servicio que trascienda, tenga sentido y sea memorable.

Síguenos

Síguenos en Facebook